El otro rostro de los seleccionados de playa

La Azul de playa guarda uno de sus más secretos íntimos que aquí te lo contamos.
Enlace copiado
El otro rostro de los seleccionados de playa

El otro rostro de los seleccionados de playa

El otro rostro de los seleccionados de playa

El otro rostro de los seleccionados de playa

El otro rostro de los seleccionados de playa

El otro rostro de los seleccionados de playa

Enlace copiado
De los 12 jugadores que conforman la selección de fútbol playa de El Salvador, solo el portero Eliodoro Portillo se salva de no contar con un apodo, el resto es más conocido por el sobrenombre que por el nombre y apellido que les asignó sus padres cuando los asentaron en la alcaldía municipal.

Pero nadie se molesta porque lo llamen por su apodo, todo es playa en el grupo con el tema de los apodos. Además, el ambiente que rodea a la selección es sano, todos se respetan y tratan con cariño.

El veterano jugador, Roberto Membreño, ha sido el encargado de bautizar a la mayoría de integrantes. Por ejemplo, fue el primero en llamarle “pejecuche” a Heber Ramos, “por su fuerza, recio y por negro, así hay un pez en el mar, muy parecido a Heber, por eso le decimos así”, dijo “el Patrón”.

El mote de “Patrón” le proviene a Membreño porque en la isla Rancho Viejo un presentador de noticias de deportes preguntó por él para realizarle una entrevista, “ya le llamo al Patrón”, le dijo un empleado del jugador playero y desde entonces se corrió la voz de su apodo.

Rafael Rizo, uno de los nuevos integrantes de la selección de fútbol playa, fue nombrado como “Furcio”, por el parecido con el personaje principal de un programa de comedia mexicana, “no me molesto porque me llamen de esa forma, todos somos una familia y es una forma de tratarnos en el grupo, nadie se molesta, hay un buen ambiente”, dijo el jugador.

“Un día, haciendo una competencia de fuerzas en un entrenamiento solo quedamos con Roberto Membreño, él me tomó de mis partes (genitales) para derribarme y lo logró, por eso es que me dijo ‘pejecuche’ porque hay un pez que tiene una espina en la parte de arriba que cuando se la tocan pierde la fuerza y fue lo que me pasó en esa oportunidad”, recordó entre risas Ramos.

Douglas Zavala es conocido como “don Toño Durán”, por el parecido con este reconocido personaje de San Miguel; a Darwin Ramírez le dicen “el Chino”; a Rubén Batres “el Caballo” por su velocidad; a Melvin Segovia le dicen “Cuco” porque nació en la playa El Cuco de San Miguel pero además le dicen “Palicoque (palo de coco)” por su estatura.

En el caso de Élmer Robles, le dicen “Maruchán”, cuentan que cuando lo buscaron para bajar cocos solo pedía sopas de esa marca, a Tomás Hernández le dicen “la Pegue”, un sobrenombre que le dieron en La Pirraya, por so forma “pegajoza de ser”, dijo Membreño.

Al portero Herbert Ramos le dicen “Paila”, mientras que a Agustín Ruiz le dicen “el Moco”, aunque su compadre y exseleccionado de fútbol playa, Elías Ramírez, le decía “la Zarigüeya”.

SIN PROBLEMAS
“Me dicen Cuco porque soy originario de la Playa El Cuco, pero también le dicen Palicoque por alto, ese apodo fue Herbert Ramos me lo puso por la altura, esto es importante porque no hay enojos, todo es alegría, tenemos que estar siempre unidos, no nos podemos enojar, siempre estamos unidos”, dijo el goleador Melvin Segovia, sobre su apodo en el quipo.

Mientras que Darwin Ramírez, dijo que “en la selección todos nos tratamos con aprecio, con cariño, casi todos tenemos un apodo, me siento bien en el grupo, cuando estamos con la selección debemos de disfrutarlo, nadie se molesta, lo más que podemos es reírnos.”

En cambio Eliodoro Portillo, manifestó que, no tiene apodo pero se lleva bien con todo el equipo, “no me dicen sobrenombre, solo me dicen Leo, pero sí hay cordialidad con todos, para estar en armonía no es necesario decirles el sobrenombre, hay mucha cordialidad en el grupo”.

Tags:

  • premundial de playa
  • seleccion de playa
  • el salvador
  • panama
  • premundial bahamas

Lee también

Comentarios