Lo mejor está por llegar en el Abierto de Australia

Llega a su fin la primera semana del Australian Open con algunas sorpresas y con Djokovic firme. Debido a casos de coronavirus, ya no habrá público en las tribunas.

Enlace copiado
Lo mejor está por llegar en el Abierto de Australia

Lo mejor está por llegar en el Abierto de Australia

Enlace copiado

Un mar de emociones se ha desbordado en Australia. En pocas horas los aficionados locales han pasado del orgullo a la preocupación. El tenis, mucho más que un deporte en la patria de los canguros, era el marco perfecto para contarle al mundo la eficiencia con la función controladora al Covid. Los cinco casos descubiertos anteayer transformaron la efervescencia en consternación. Ya no habrá público en los estadios, Las teles vuelven a encenderse.

“Cuando alguien está en el suelo no se le dispara” ha protestado Gael Monfils tras la dureza de las críticas por su presente tenístico. Con un tajo de humedad partiéndole la cara, el casi siempre sonriente francés, no ha encontrado explicaciones sólidas para los siete meses que lleva sin ganar un partido. "Lo Intento y lo intento, pero no puedo" dijo con desesperación tras despedirse, una vez más, en primera ronda.

Caruso elevó la voz. Harto de las gesticulaciones de su contrincante Fabio Fognini el también tenista italiano le reclamó después de la batalla. “El Mago”, habitualmente provocador, sugirió que su rival había tenido suerte durante el juego. Salvatore, no reaccionó bien y la discusión tomo calor. Fognini ganó en cinco sets.

En otro duelo fratricida del torneo Shapovalov dejo constancia de su intermitencia. Después de asombrar a todos contra Sinner y Tomic, el rubio canadiense perdió aire frente a su compatriota Felix Auger Alliasime y terminó desinflándose en tres sets. “La pantera”, otro caso de mucho talento, pero fragilidad mental ha arribado a la segunda semana con la esperanza de que el primer título de su carrera sea en un torneo de Grand Slam. Hasta hoy las siete veces que llegó a una final de un evento ATP ha sido derrotado sin haber podido ganar un set.

Eufórico. Así ha estado Novak Djokovic en Australia. El campeón defensor ha tenido más de un sobresalto contra los americanos Tiafoe y Fritz pero ha logrado imponer su jerarquía en los momentos cruciales Sus festejos, contra costumbre, han sido desmedidos. Lo que permanece inalterable es su calidad y alguna que otra lesión de la que se ha recuperado “milagrosamente” en medio de un partido. Nole va por su novena corona en Melbourne Park.

Devastado se mostró Diego Schwartzman tras su inesperada despedida. Igual “El Peque, como odia que lo llamen, no puso excusas“ El ruso hizo todo mejor que yo ”. Aslan Karatasev, venido desde la clasificación, lo despachó en tres mangas.

A punto estuvo de correr la misma suerte Dominic Thiem. Un inspirado Nick Kyrgios, hizo delirar a los aficionados locales durante gran parte del juego, sometiéndolo con intensidad y talento. Maduro Thiem espero que el volcánico australiano bajara un poco su adrenalina tenística para remontar el score. El público en contra, ni lo inmuto. Dominic es uno de los candidatos a ceñirse la corona.

Tranquila como su nombre, Serena Williams quiere por fin alcanzar su vigésimo cuarta estrella de Grand Slam. Se le ve menos tensa que en el pasado. Si pierde esta vez será porque los rivales también hicieron y no porque su mente le harakiri.

El epicentro del deporte está por estos días en Australia. La primera semana ha llegado cargada de oleaje emocional. El mejor tenis, dicen que los que saben, viene a partir de ahora.

Tags:

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines