Ingrid Cuéllar: La vida después de las artes marciales mixtas

Ingrid Cuellar, ex judoca olímpica, medallista en Juegos Panamericanos y ex luchadora de artes marciales mixtas, habló sobre su rutina y vida después del retiro del deporte de combate.

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Luego de dos años en el mundo de las Artes Marciales Mixtas, Ingrid Cuéllar, ya retirada de los cuadriláteros, ahora se dedica a enseñar su deporte a nuevas generaciones. Además, la salvadoreña es madre de cuatro hijos que también practican el deporte que tantas glorias le dio. Está casada con el ex judoca Franklin Cisneros y vive en Estados Unidos.

Ingrid Cuéllar compitió como profesional en el circuito de Artes Marciales Mixtas (MMA) del World Class Fight  del 2013 al 2015, en los que registró ocho victorias y una derrota, la peleadora salvadoreña estuvo muy cerca de ingresar a la empresa UFC. Cabe destacar que Ingrid representó a El Salvador en los Juegos Olímpocps Pekín 2008 y ganó una medalla en los Panamericanos Rio 2007, en la disciplina de Judo.

“Mi experiencia como atleta tuvo sus pros y contras. Ahora me enfoco en los pros", recalca la ex atleta.

"Le doy gracias a Dios por haber nacido en El Salvador y como deportista haberme formado allá. El deporte me dejó tantas lecciones  importantes. Si  te caes hay  dos opciones:  si te quedas abajo estás derrotado, si te levantas aprendes, sigues y lo vuelves a intentar hasta que salga bien”, expresó Cuéllar.

Actualmente Ingrid enseña lucha olímpica, judo, jiu-jitsu, boxeo, cardio y artes marciales mixtas a niños y adultos en la escuela de artes marciales Top Brother en Florida, Estados Unidos. Cuéllar puede convivir con su familia en el trabajo, debido a que su esposo Franklin Cisneros es entrenador y peleador activo, mientras que sus cuatro hijos también aprenden las bases del combate en la academia.

“Nuestra vida gira alrededor de escuela, entrenamientos, cuadernos, tareas de nuestros hijos  y mis tareas también. Ya estoy haciendo mi último año de artes ministeriales en la Universidad de MIZPA y si Dios lo permite este año me gradúo trabajando, administrando y dando entrenos, también estoy muy involucrada en mi iglesia”, aseguró Ingrid. 

La ex judoca y ex luchadora MMA expresó que su rutina comienza desde  primeras horas de la mañana alistando a su hijos para la escuela hasta prácticas de artes marciales mixtas a las 9:00 de la noche. 

“La Rutina en nuestra casa empieza temprano. Mi esposo se despierta a las 4:30 A.M para irse a entrenar y dar entreno al gimnasio a las 5:00 A.M. Yo me quedo en casa preparando a los niños para la escuela. Frank (esposo de Ingrid)  regresa a las 7:00, preparamos desayuno y voy a dejar a los niños a la escuela. A las 8:00  A.M empiezo dando clases  a mujeres. Generalmente, por la mañana nos organizamos con las cosas de casa y las de la Academia Top Brother”, indicó Ingrid 

“A las 2:00 damos entreno de Lucha en otra escuela (donde estudia Matheo mi segundo hijo), después recogemos a los niños en las escuelas y empezamos los entrenamientos infantiles( 5:00 P.M), donde damos lucha, judo y jiu-jitsu para los niños.Ya a las 7:00 pm es el entreno de MMA hasta las 9:00 pm”, agregó la maestra de la Academia Top Brother.

Ingrid dijo sentirse muy orgullosa de su trabajo como entrenadora de la academia y resaltó que muchos de sus alumnos  han tenido grandes progresiones en sus ramas. “En los niños tenemos varios que ya ganaron campeonatos del estado y se han ubicado en los campeonatos nacionales de Estados Unidos”, explicó. 

Pero por otro lado indicó que el deporte de las artes marciales no es para todos, debido a que se necesitan diferentes cualidades de personalidad y carácter para afrontar los duros entrenos y combates. 

“Debes tener la convicción que quieres hacerlo. Muchos vienen queriendo ser peleadores, porque lo ven fácil en la tele, pero cuando empiezan a entrenar o les dan su primer golpe ya no vuelven más. Este deporte demanda mucho esfuerzo físico pero también mucha disciplina mental. Debes tener esa seguridad de querer ser peleador de MMA, tener disciplina, es sacrificado. Saber recibir golpes es lo primero para saber dar”, mencionó Cuéllar.

Por otra parte, Ingrid mencionó que está disfrutando su etapa de madre al ver sus hijos crecer en el ámbito de las artes marciales y el deporte.

“Es muy bonito porque los veo competir como atletas y a veces difícil porque son seres individuales que tienen su estilo, su forma de ser, pero los apoyo al cien. Les enseño lo más que pueda y cuando necesitan llorar porque perdieron, allí estoy yo también para abrazarlos y consolarlos. El deporte es nuestra forma de vida, eso implica : alimentación, competencias - pláticas, amigos, estudios y metas”, acotó. 

La madre y entrenadora agregó que apoyan y alientan a su hijos sin importar el resultado de sus competiciones. “Ellos saben que estamos muy contentos con ellos . Les dejamos saber siempre que les amamos”.

Además, la ex atleta salvadoreña resaltó la importancia del deporte en su vida, ya que en su caso las enseñanzas trascendieron a diferentes facetas de su vida. 

“Me gusta la carrera que escogí, es cansada y sacrificada, pero me ha dado tantas alegrías, tantos retos, aprendí no solo para el deporte, sino para la vida. Mis hijos practican también, y es algo en lo que puedo trabajar y tener al lado a mi familia.Me enseñó a ser organizada, disciplinada,a ponerme metas y lograrlas. El deporte me enseñó a que muchos podrán decir que no se puede, pero lograrlo depende de cada uno de nosotros”, expresó Ingrid. 

Cuéllar envió un mensaje a todas las niñas salvadoreñas a que puedan dar el paso para practicar artes marciales mixtas y deportes de combates.

“Que lo practiquen, que se enfoquen en el deporte y que la única competencia son ellas mismas, que se quieran y que no permitan que nada ni nadie les diga que no son capaces.Más que un mensaje a las niñas es a los padres...que las cuiden, que las acompañen a sus prácticas. A las niñas que quieran hacerlo que lo hagan y  lo disfruten, ya  que hay muchas mujeres en el mundo practícandolo”, concluyó Ingrid Cuéllar.

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