Periodista cuenta cómo se vivió la tragedia en el estadio Nacional de Honduras

El clásico hondureño Olimpia contra Motagua no se disputó por el choque entre barras y un ataque al autobús del equipo visitante. Esto registró Carlos Castellanos, periodista de la nación vecina.

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El periodista Carlos Castellanos, del hondureño Diario Diez, relató a Deportes Grupo LPG cómo se vivió la trágica jornada en el estadio Nacional de Tegucigalpa que dejó cuatro muertos por los graves disturbios entre barras y el ataque al autobús del Motagua antes del clásico contra el Olimpia.

Autoridades hondureñas confirmaron este domingo la muerte del hondureño David Antonio Zúñiga, de 22 años, quien había sido herido con arma blanca.  El sábado fue confirmado el fallecimiento de Steven Martínez, Carlos Alvarado y Jefferson Banegas, con edades comprendidas entre los 20 y 27 años, cuando eran trasladados al centro médico.

Esto contó Carlos Castellanos, periodista deportivo con 10 de trayectoria en las intensas cuatro horas que estuvo en el Nacional de Tegucigalpa para el clásico hondureño que dejó luto y preocupación:

El incidente comenzó cuando el autobús del Motagua se trasladaba al estadio Nacional, faltaban unos 100 metros para llegar cuando aficionados del Olimpia lanzaron botellas y el impacto causó daños a Emilio Izaguirre, jugador del Motagua, a quien le cayeron vidrios en el ojo. 

El guardameta Jonathan Rougier fue otro lesionado cuando iba hablando en ese momento y le cayeron vidrios en la boca, según contó el médico del Motagua, Jorge Pacheco. También salió afectado por el ataque al autobús Roberto Moreira.

Luego el autobús del Motagua se regresó al hotel de concentración pero el comisario del juego dijo que el encuentro iba a seguir con normalidad mientras no hubiera algo oficial del equipo. Incluso los jugadores del Olimpia salieron a calentar y la terna arbitral también salió al campo.

Después el presidente de la Liga Nacional notifica que el partido se suspende. El incidente con el bus del Motagua fue como a las 6:00 de la tarde y el juego era a las 7:30 de la noche. El caos total se produce cuando se anuncia que el partido se suspende. Afuera se dio una reyerta de aficionados y la Policía para tratar de calmar los ánimos, lanzando bombas de gas lacrímogeno. En la reyerta de los aficionados tres fallecieron el sábado y uno más el domingo.

Considero que hubo menos control en relación a otros clásicos y se confiaron porque en los últimos clásicos no había pasado mayor problema. Los últimos seis clásicos, cero problemas entre aficionados, creo que la única diferencia es que este partido se programó de noche y la mayoría fueron a las 4:00 de la tarde. Considero que se les escapó de las manos y tener mayor presencia policial. En el preámbulo del juego dijeron que eran 500 policías.

El pleito entre las barras fue afuera del estadio y el detalle es que la barra del Olimpia estaba castigada y tiene prohibido ingresar al estadio Nacional. La barra tienen un sector establecido en el estadio, pero los aficionados  del Olimpia lo que hacen es que ingresan como hinchas normales en Sol centro y ahí se reúnen. El castigo no tiene lógica si siempre entran al estadio.

En la reyerta fuera del estadio se lanzaron de todo: botellas, piedras, palos, lo que agarraban y fue una batalla campal. Adentro del estadio la gente quería salir por el gas lacrimógeno y la policía hasta derribó un portón porque había niños y mujeres afectadas por el gas que habían lanzado afuera. Hubo muchos lesionados que fueron trasladados al Hospital, más de 15 personas con golpes de piedra, lesiones.  

MOLESTIA
Pedro Atala, presidente del Motagua lamentó las muertes y se molestó porque la cuarteta arbitral ingresó al estadio para llevar a cabo el partido a pesar de lo que había sucedido en el autobús cuando debió suspenderse de inmediato al ataque. El presidente del Olimpia, Rafael Villeda comentó que estuvo cerca del autobús del Motagua y asegurá que no fue la Barra Ultra fiel del Olímpia que atacó el bus sino que fueron otros aficionados del Olimpia.

Hablé con el conductor del bus y me contó que cerca de un retén había como 200 aficionados del Olimpia y en este sector vio gente consumiendo bebidas alcohólicas. Las ventanas del bus fueron destruidas.

Es totalmente lamentable que se de este tipo de violencia en un espectáculo muy esperado con la llegada de Pedro Troglio como nuevo técnico del Olimpia y se esperaba un bonito espectáculo futbolístico de poder a poder. 

Se esperaba rivalidad dentro de la cancha no fuera de ella, pero ya cuando hay pérdidas humanas es algo fuera de control y se hace un llamado a la paz y de ser posible evitar el ingreso de barras organizadas como lo hacen en otros países.

Uno de los castigos podría ser que estos partidos se jueguen a puerta cerrada. Siempre se daban algunos disturbios, pero no muertes. Hubo algunos detenidos y se va a investigar qué responsabilidad tuvieron. No hay un informe oficial sobre los muertos.

Yo siento que la policía debió prever esto y dividir el tema de las barras. No es lo mismo un partido de noche que de día, ya se sabe como se manejan las barras en Honduras. Yo estuve desde las 5:00 de la tarde, me fui como  las 9:00 de la noche y me tocó ir a la sede de concentración del Motagua.

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