Nelson Bonilla: “llevo cinco años sin cambiarme bajo un palo”

Nelson Bonilla tuvo un buen paso en Tailandia y ha vuelto a la selección mayor salvadoreña. Hoy estuvo en el Güiri Güiri al Aire y habló de eso y de otras cosas, como el hecho que el próximo año puede haber otro salvadoreño en Asia.

 

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Nelson Bonilla estuvo hoy como invitado en el programa radial Güiri Güiri al Aire y habló de su paso por Tailandia, su regreso a la selección y la realidad del fútbol salvadoreño, que según él no ha cambiado mucho desde que se fue al extranjero, hace cinco años.

El delantero mantiene su espíritu crítico y habló sobre temas espinosos como la ausencia de Rodolfo Zelaya en la selección y sobre las precariedades del gremio en El Salvador.


¿Cómo surgió la oportunidad para jugar en Tailandia?

Es un país como de 70 millones de habitantes y ha sido una experiencia bonita. Llenó mis expectativas. Llega mucha gente y el fútbol es profesional. El jugador solo se debe concentrar en jugar. La pasé muy bien, estuve muy feliz. Después de tantas cosas que me pasaron el año pasado pude resurgir en Tailandia, gracias al equipo y a la liga.

¿Cómo ha sido este paso por el balompié tailandés?

Llegué en enero a Tailandia y firmé un contrato por diez meses. Gracias a Dios en los primeros meses comencé a marcar goles y me comenzaron a presionar para que renovara. Cuando llegó  mi mamá, hicieron muchas cosas por ella. Me endulzaron, como decimos por acá. Se dieron a querer, así que terminé firmando y mi contrato termina el otro año. Quiero seguir en Tailandia, no me quiero mover. Tenía ofertas para regresar a Portugal. Mi manager es director deportivo en Chipre y se iba a llevar a Roberto Domínguez, pero no lo dejaron ir. Quiero ser campeón en Tailandia. Ojalá que el próximo año se pueda dar. 

¿Tienes ofertas de otros equipos en Tailandia?

Siendo honestos, sí. Están negociando por mí. Primero Dios las cosas se den. Estoy agradecido con el Sukhothai, con la dirigencia, con la afición. Sentí un cariño que no había sentido antes en ninguna parte del mundo. Fueron muy amigos. Mi mamá fue y la trataron  muy bien. Eso te llena el corazón. Si se llegara a dar y me tengo que ir del equipo, no me quiero ir enojando o con relaciones rotas, porque me gustaría regresar si en dado caso me voy.

¿Qué le dijeron en su equipo tras saber que usted prefirió quedarse en el Sukhothai, que peleaba por la permanencia en la liga,  y no venir a la selección para los juegos ante Montserrat y Brasil?

Se iba a jugar contra Brasil y para ellos fue sorprendente que yo dejara el juego de Brasil por quedarme con mi equipo. En ese momento yo no iba a sorprender con más. Yo ya había demostrado lo que valgo. Yo lo hablé y dije que quería quedarme. Yo no quería tener un descenso en mi currículo. Me preparé desde agosto, cuando fue la pausa en Tailandia, y gracias a Dios se dio resultado y pudimos salvarlo.

Hay una cultura de fútbol en Tailandia, pero antes se criticó su llegada a ese país. Le tocó tomar el riesgo...

Tomé un riesgo. Cuando llego a Tailandia me doy cuenta de que no conocen El Salvador. Imaginate que si no conocen mi país, mucho menos conocen la liga. Es lo mismo. Ellos también toman un riesgo al agarrarme a mí. Era la segunda vez que llegaba un salvadoreño allá. La primera vez fue Christian Castillo, pero solo estuvo por seis meses. Realmente no es como que haya dejado un parámetro. Ahora, primero Dios, no solo esté yo el próximo año. En Tailandia solo te preocupás por jugar. Hay que ser consciente de que a nuestra liga no la conoce nadie. Llevo cinco años fuera y cuando regreso están las mismas condiciones. Yo llevo cinco años sin cambiarme bajo un palo.
  
¿Se han abierto puertas para otros jugadores salvadoreños en Tailandia?

Me han preguntado. He dado perfiles allá, no solo de mi posición. Yo no sé por qué siempre tengo un corazón blando, siempre he querido ayudar a los míos, pero lastimosamente no he podido. Somos salvadoreños y cultura futbolística no tenemos. 
Yo lo voy a decir así, en Portugal no jugué porque era salvadoreño. Yo me quería llevar a Tailandia a Dennis Pineda, pero le dije que se quedara al saber que iba a jugar en Primera en Portugal. Para mí Pineda va a ser el estandarte de la selección en un futuro. Tiene un potencial grandísimo. 

Hablemos del estadio de Sukhothai, ¿qué aforo tiene?

Creo que es para 10 mil personas, pero siempre llegaban 8 mil. Es una liga bonita. La gente te quiere, te pide autógrafos, saluda a tu familia... además del estadio, tenemos nuestra cancha para entrenar. Son otras cosas. 
Recuerdo que cuando llegó mi mamá a Tailandia el presidente del equipo le hizo una camisa con su nombre. Son detalles que te ganan. Por eso a veces duele que te escriban de acá de El Salvador para decirte que la liga donde estás es amateur. Yo entrenaba todos los días. El fútbol es injusto. Te juzgan por 90 minutos.  
Eso es como ahora en el juego contra Barbados. Yo vine y quería demostrar, pero la cancha no te ayuda. Dennis Pineda y Arturo Álvarez me lo decían. Yo me siento orgulloso ahora, porque si vemos la lista de goleadores (de Tailandia), hay cinco brasileños y la bandera de El Salvador. Todo eso me pone orgulloso.

Hablando de selección, nos quedó la impresión de que en el segundo tiempo ante Barbados pudo haber entrado a la cancha más gente de ataque que le colaborara un poco más, ¿comparte esa visión?

Creo que sí. En el segundo tiempo ante Barbados pudimos atacar un poco más. En mi caso, yo sí estaba un poco cansado en el segundo tiempo. Generamos muchas jugadas y controlamos el partido. Impusimos nuestro estilo de juego. Nunca vi un pelotazo. Explotamos a jugadores que ahora andan en buen nivel como Bryan Tamacas, Dennis Pineda y Óscar Cerén. Tenemos muy buena incorporación por las dos bandas. Generamos mucho. Yo quiero golear, pero a veces, lastimosamente, no se dan las cosas.  

¿Les molestó que se empezará a pedir a otros jugadores para la selección en medio del juego ante Barbados?

A mi sí. Rodolfo Zelaya es mi amigo, pero el contexto del partido no daba para pedirlo. Están viendo a la selección y no a un jugador. Esto no es tenis. Démosle el beneficio de la duda a Carlos De los Cobos.    

¿Están ahora en la selección los mejores jugadores o cree que este grupo puede fortalecerse con varias piezas?

Creo que sí. No podemos tapar el sol con un dedo. Pero ahí ya no me puedo meter, porque ya es cuestión técnica y táctica. Yo soy futbolista y acato órdenes. Hay que dejar trabajar a De los Cobos, hay que crearle una buena atmósfera. Hay jugadores que no pueden faltar en el grupo, como Arturo Álvarez, Jaime Alas, Andrés Flores. Son jugadores que nos dan mucho en el tema grupal.

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