¿Cómo llegó Waldemar Acosta al fútbol salvadoreño? El delantero cuenta su historia

El ariete charrúa ha sumado 21 goles con la camiseta migueleña, pero detrás de su rendimiento hay una historia que accedió a contar a Deportes Grupo LPG. 

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Con experiencias en su país natal, en Ecuador e incluso Malta, en el lejano Mediterráneo, el charrúa Waldemar Acosta llegó al Águila como una carta con experiencia goleadora pero también con la idea de contribuir a formar buen grupo, o buena banda, como dicen.

Ya pasando los 31 años y con la idea de seguir cumpliendo metas en lo profesional, Waldemar también tiene su propia travesía humana, en la que ha dejado más amigos y buenos momentos, esto gracias a su mente ganadora y al recibimiento que le dio El Salvador. 

El uruguayo, en una charla libre de estrés, junto a su compañero Joaquín Vergés, también aguilucho, decidió contarnos un extracto de su biografía.


¿Cómo se da la llegada de Waldemar Acosta al fútbol salvadoreño?

Fue el mismo agente de Joaquín Vergés (Johan Wilson) quien nos acercó acá. Yo venía de estar en Malta y se me dio la posibilidad, también me dijo que llegaba Joaquín y somos del mismo pueblo (Rosario). Nos hablamos, nos juntamos, me contó de Nico y aparte de todo eso miramos en redes sociales lo que era llegar a Águila… creo que aceptamos de una y más conociendo que venía con un coterráneo mío, pichonero.


El pueblo del que ambos vienen con Joaquín es cuna de futbolistas, por lo visto.

Diego Benítez (de Alianza) también es de ahí, salieron bastantes jugadores de Rosario. El caso más importante es el de Diego Godín (ex-Atlético de Madrid), él también es de allá. Han salido muchos jugadores y también de otras ciudades, en Uruguay se respira y se vive el fútbol.


Waldemar en tu caso no es la primera vez que sales, ¿cómo fue la experiencia previa en Malta?

Fue uno de los lugares más difíciles, por el idioma, las costumbres, (aunque) es un lugar divino, precioso. Hablan inglés, maltés, italiano pero un poquito. Imaginate las charlas técnicas… tenía un compañero brasilero que hablaba poco español me ayudaba (con la traducción), pero después uno va aprendiendo. Fui con mi familia, mis niños pero no se querían venir. Fuimos por un torneo.


¿Cómo te adaptas a un nuevo país?

Lo primero siempre es difícil, no conocés el lugar, ni la gente, tampoco sabés cómo será el grupo, si te va a recibir bien. Pero siempre tuve la suerte de llegar a buenos grupos, a buenos equipos y he dejado a muchos buenos amigos en el camino y eso es lo que queda y lo importante de salir lejos, porque uno siempre extraña la familia, los amigos, pero poco a poco te vas acostumbrando.


En el caso de Águila, ¿La química como plantel y el hecho de vivir cerca les ayuda en lo deportivo?

Lo decimos todos: lo más importante de a dónde llegamos es el grupo que se armó, tiramos todos para el mismo lado. Que vivamos cerca, eso ayuda muchísimo, nos juntamos, comemos un asado o vemos un partido. Hay camerino y hay grupo, que está bien.


Hablemos de tus inicios en el fútbol.

Desde chiquito, desde el baby fútbol, que son canchas de siete jugadores, siempre jugamos y cuando pasamos a cancha grande, se armó un equipo profesional que ya no existe, se llamaba Deportivo Colonia, y ahí empecé mis primeras andadas como profesional, entrenando de juvenil y en primera, y después debuté con el Colonia y lamentablemente desapareció. Se hace difícil, luego jugué en equipos chicos hasta que en 2011 salí a Ecuador, nos fue bien y nos ha tocado salir.


¿Quiénes te apoyaron más?

Mis viejos (padres), hermano y hermana, luego mi esposa y mis hijos, me han dado la fuerza para salir adelante, no siempre nos va bien, pasan cosas que están aparte del fútbol y siempre están ahí… Mi nena tiene 11 años y mi hijo cuatro, que quiere atajar, vamos a ver si le gusta. Ellos muy contentos, me han acompañado y son la fuerza para salir cada día.


¿Alguien más en tu familia lleva ese gen futbolero?

Mi hermano mayor, Óscar Acosta, jugó en primera, tuvo una lesión de rodilla y después no pudo jugar más, pero está pendiente de mí, ahora es técnico en un equipo de pueblo.

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