Andrés Díaz, cortes y goles en Suchitoto

El ex delantero colombiano Andrés Díaz León se estableció en Suchitoto tras finalizar su carrera en el fútbol salvadoreño y estableció una barbería que le genera el ingreso económico a su familia.

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Andrés Díaz León llegó a El Salvador en el año 2009 con la promesa que jugaría con el Santa Tecla de la primera división, pero todo se trató de un engaño, los tecleños todavía no habían logrado el ascenso al circuito mayor, los promotores lo abandonaron y terminó jugando por recomendación de su compatriota, Fredy González, con el Brasilia de la segunda división. 

Se enamoró del país desde ese momento, jugó con el equipo de Suchitoto, hasta el año 2011, que partió al Aspirante, de la liga de plata. Viajó a Colombia y Paraguay para continuar su carrera y en el año 2017, volvió a El Salvador para jugar con el Audaz.

Con el equipo apastepecano logró el ascenso a la liga mayor en el Clausura 2017, luego se retiró del fútbol y estableció una barbería en Suchitoto, Cuscatlán, donde vive junto a su esposa Diana Isabel Melgar de Díaz y su hija Dariana Belén Melgar Díaz (un año y nueve meses de edad).

Sostuvo que “tengo desde hace tres años un negocio de barbería, en Colombia lo practicaba (cortes), aprendí con mi familia, ahora me establecí en Suchitoto, es un negocio propio, el momento es complicado (por la emergencia), pero se me abrió la puerta y tengo bastante clientela”.

“Barber Shop el colombiano” es el nombre de esa barbería en el centro de Suchitoto, Andrés atiende con amabilidad. Este negocio se convirtió en su fuente de ingreso económico para su familia. “La verdad es que El Salvador es un país diferente, me casé y tengo una hija, me establecí, en este país debuté como futbolista profesional, aquí cumplí mi sueño de jugar fútbol profesional. Había jugado en Colombia, pero no a nivel profesional”, sostuvo.

DURO INICIO 

Díaz llegó a El Salvador con la ilusión de jugar en la primera división, pero todo se trató de un engaño, nadie en el Santa Tecla sabía de su llegada.

Pero el Brasilia le dio la oportunidad de cumplir un sueño de niño “estuve en pequeños clubes federados en Colombia, luego se dio la oportunidad de venir a El Salvador, por medio de un empresario que me dejó aquí, abandonado, no me cumplió con lo prometido, me dejó tirado, éramos cuatro compañeros (colombianos) nos quedamos dos, aguantamos hambre un poco de tiempo”, sostuvo.

Añadió que “luego, poco a poco nos fuimos abriendo camino y conocí a Fredy (González, ex futbolista) en unas pruebas en el Juventud Independiente de San Juan Opico, cuando este equipo jugó en la primera división. El profesor me mandó para Zacatecoluca, para el Platense, pero no quedé, bueno… al principio sí, pero después no, estaba muy desnutrido por mucho tiempo aguantando hambre, pero (Fredy González) me trajo a Suchitoto y la junta directiva y el profesor “Tigana” (Milton Meléndez) me dieron la oportunidad y fiché con el Brasilia”.

Recordó que fue un duro inicio “me habían dicho que venía para el Santa Tecla, en esa época y era mentira. Esas personas colombianas que me mintieron, no volví a saber nada. Me quedé, fue difícil, pero con la juventud y ambición, se dieron las cosas”.

Ya establecido y el retiro, todo es cosa del pasado, en el Brasilia pudo debutar a nivel profesional, también estableció su negocio y vive junto a su familia.    

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