Alianza - Águila: la final más esperada

Alianza y Águila librarán una final épica, tras 32 años de espera. La rivalidad comenzó hace siete décadas. Sin duda, era una final esperada, soñada por muchos y promete un lleno

 

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Parece sacado de un libro de cuento y su típico inicio "había una vez...". Y hasta cierto punto lo es. Una final Alianza - Águila había sido esquiva en el pasado, pasaron 32 años para que se reedite esa rivalidad en la cancha y en la grada.

Hay una generación de aficionados del fútbol salvadoreño que se habían quedado con imágenes vintage, algunas a blanco y negro, sobre la épica final de 1987, esa que se prolongó hasta los penales y donde el estadio Cuscatlán estaba a reventar.

Vuelven a escena los dos equipos con mayor número de afición en el país y, aunque no se le llame clásico nacional, no pierde la etiqueta de un clásico especial.

Alianza busca la 14va corona y Águila la 16ava, esa que no ha vuelto a conquistar en los últimos 7 años.  Aunque fue todo un debate los precios de esta final por ser históricos y los más altos, todo indica que el estadio Cuscatlán no dará abasto y que lucirá el blanco y naranja. Y si esto sucede, se registrará un récord en taquilla y asistencia.

Promete ser un duelo vibrante porque están los dos mejores equipos de fase regular y los que comparten el honor de haber sido las dos mejores defensas del Clausura 2019 (18 goles en 26 partidos disputados).

Durante los dos últimos dos años y medio se había hecho una tradición de que Alianza enfrentaba a Santa Tecla por el título. Uno quedó tendido en cuartos de final, pero el equipo capitalino sigue en pie y se apuntó a su sexta final, un hecho que no se repetía desde que Luis Ángel Firpo lo alcanzó entre el campeonato 1994/95 al Clausura 1999.

La presión es compartida y perder será traumático para cualquiera. Los albos vienen de una final fallida en diciembre, desperdiciando la oportunidad de convertirse en el cuarto equipo en alcanzar un tricampeonato en la liga local para unirse al olimpo de Marte (1955 - 1956-57), Firpo (1990-91 - 1992-93) y Metapán (Apertura 2013  - Apertura 2014). Pero Águila, tras la copa ''quinceañera'' que logró en el Clausura 2012, ha perdido sus últimas dos finales (Apertura 2014 y Clausura 2016).

La gloria de uno será el infierno del otro y esto ha sido así desde el origen de su rivalidad cuando disputaron la final del ascenso en 1958. Águila superó la serie a Atlético Constancia ganando el primer juego 2-0 el 20 de junio en San Miguel y una semana después empataron sin goles en el estadio Flor Blanca. Esto cambió la historia para los dos.

Los migueleños ganarían el campeonato 1959 y Atlético Constancia (que posteriormente cambiaría nombre a Alianza Intercontinental y Alianza FC) compró categoría. Esa era la gerenación de Juan Francisco ''Cariota'' Barraza, Esteban Blanco, Juan ''Maquinita'' Merlos y Víctor Saúl Molina.   

Fue hasta el campeonato 1975/76 donde libraron otra final, esta vez en la Primera División. El estadio Cuscatlán estaba recién inaugurado. Los emplumados ganaron la serie final , tras empatar el primer juego 1-1 y ganar el segundo por 3-1. Ese Águila intimidaba porque fue capaz de ganar el título de Concacaf en 1977. Conrado Miranda era el técnico y en su plantilla estaban Luis Baltazar Zapata, Moisés González, Carlos Vargas y Félix Pineda.

Alianza, tras esa herida, volvió a jugar contra Águila en la final de la temporada 1986/87. Tras un empate sin goles en 120 minutos en el estadio Cuscatlán, los albos se quitaron la espina al superar en los penales por 3-1.

Esta final cambió la historia nuevamente. Alianza volvería a ganar afición, después de 20 años sin ser campeón y donde su gloria estaba fincada en la Orquesta Alba. Con Ricardo Sepúlveda al frente, Alianza contaba con Ruben Alonso, Julio Palacios, Joaquín Canales, Carlos Reyes, Raúl Chamagua, entre otros.  

En ese contexto, Alianza era campeón por tercera ocasión y dejó a Águila sin la décima, aunque llegaría un torneo después. 

El presente ha cambiado y mucho. Aunque Águila es el segundo club más ganador del fútbol salvadoreño, por su sequía de 7 años sin títulos, ha permitido que Alianza haya ganado en simpatía de seguidores. Ese Alianza, en ese bache de su rival, ha jugado hasta 7 finales (ganó 3 y perdió 4).


Es una final especial en todo sentido entonces. Además han transcurrido tres años desde la última final con dos técnicos nacionales (Clausura 2016 cuando Omar Sevilla le ganó el duelo a Juan Ramón Sánchez en la victoria de Dragón 1-0 sobre Águila).

En la cancha hay jugadores que han dejado huella en este torneo. Alianza tiene al máximo goleador y ganador del HOMBRE GOl de El Gráfico (el colombiano Bladimir Díaz) y Águila al portero menos vencido y quien obtuvo su cuarto Guante de Oro de El Gráfico (Benji Villalobos). Cada equipo tiene sello charrúa (Los magos Olivera y Benítez así como Acosta y Verges) y transfugas que han vestido las dos camisetas (Henry Romero y Óscar Cerén por un bando y Ricardo Guevara por el otro) y qué decir de un mediocampo con jugadores que pueden ser determinantes (Monterroza, ''Cabra'' Portillo, Cerén, Orellana... o un Verges, Coca, Ortiz y Chigüila).

La mesa está servida, el plato se ha cocinado a fuego lento para disfrutar cada día de la semana hasta la final y sólo falta el pitazo inicial para que se viva una final soñada que será una marca imborrable de felicidad o llanto. 
 

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