La visión de unos empresarios para crear un equipo que sirviera como distracción para la juventud se convirtió en objeto de culto para la ciudad de San Juan Opico, en La Libertad, cuya fuerza ayudó al nacimiento del Juventud Independiente.

Todo comenzó en 1940 cuando a Vicente Rocha, un personaje emblemático en la comunidad, se le ocurrió elaborar un proyecto de sano esparcimiento para los jóvenes de la localidad y cayó en la cuenta de que no había mejor idea que formar un equipo de fútbol.

Compartió su visión con otros contemporáneos como Vicente Trujillo y Benjamín Hernández, entre otros, para darle forma a su deseo. Poco a poco hicieron las gestiones y estudios de costos y fue así como se le dio vida a un equipo al que bautizaron como Unión.

Reclutaron a jóvenes futbolistas de las principales escuelas de la localidad y debido a la edad de sus miembros, el equipo se inscribió en la liga burocrática, la más baja en ese entonces, para dar inicio con un nivel de competencia adecuado a su nivel competitivo.

Sin embargo, oficialmente el equipo nació el 7 de septiembre de 1943, cuando se inscribió en el Ministerio del Interior (ahora de Gobernación) y ahí se le cambió el nombre a Juventud Independiente, pues reconocían como principal misión el conformarse como un equipo deportivo para la juventud.

Rocha fue el primer presidente y la afición se identificó rápidamente con el nuevo equipo. Comenzaron jugando en el “Llano de las Cofradías”, del barrio de la Cruz, el cual conducía de San Juan Opico hacia la localidad de Tacachico.

A pesar de que ya habían equipos tradicionales como el Fuerte Cuscatleco, la gente apoyó más al Juventud Independiente y otros equipos nuevos que surgieron se quedaron en el olvido, sin apoyo.

Uno de los principales jugadores de esa época fue Casto de Jesús Flores, que acompañó al equipo en gran parte de su formación desde su nacimiento hasta el sol de hoy.

“Antes era muy diferente. en la cancha de Las Cofradías, no había divisiones entre el terreno de juego y la gente. No había malla y habían ocasiones en que la gente ya se había metido como dos metros en el rectángulo de juego. Eran otras épocas”, dijo Flores quien ahora trabaja como el representante oficial del equipo.

El equipo fue batallando hasta llegar a la tercera división en los años 70, y ahí permaneció bastante tiempo para llegar a la segunda división.

La guerra

El conflicto armado que golpeó fuertemente al país en los años 80, también afectó al Juventud Independiente. La guerra hizo que muchos jugadores emigraran hacia Estados Unidos y con ello, muchos aficionados perdieron interés en el equipo.

En 1989, cuando el equipo estaba por disputar la final del torneo de la liga B para ascender a la segunda división, enfrentó al San Rafael Cedros pero justo antes del encuentro sucedió la ofensiva de ese año y el partido tuvo que ser pospuesto, pero muchos jugadores abandonaron el equipo para proteger sus vidas.

“Teníamos dos zagueros centrales que eran hermanos (los Murgas), pero de un día para otro agarraron camino para los Estados Unidos porque ellos eran soldados; así que nos dejaron así nada más. Otros jugadores, al ver esto, hiciero lo mismo y perdimos esa final”, recuerda Antonio Trujillo, dirigente del equipo.

Sólo en esa temporada, nada menos que diez jugadores abandonaron al equipo, lo que obviamente trajo consecuencias deportivas de las que el equipo no se pudo reponer si no hasta mucho tiempo más tarde.

Pasaban los años y el equipo no alcanzaba el tan ansiado ascenso. A principios de los noventa, el “Juve” tenía uno de los equipos más competitivos y en los viajes al interior del país, la afición les seguía en camiones y en el frente ponían una escoba para demostrar que “estaban barriendo” a todos los rivales; pero lastimosamente para sus intereses, siempre se quedaban a medio camino.

Diez años

Para la década de los 90, el equipo seguía creciendo y en la temporada 1990-91 alcanzaron la liga de plata al ganarle al Juventud Olímpica de Metalío la final (3-1 en la ida y 2-0 en la vuelta). Ya en la segunda división, el deseo expreso de la directiva fue formar escuelas de fútbol y fue en 1994 cuando se conformó de manera oficial la base inferior del equipo, uno de sus pilares.

La dinámica era la de promover jóvenes valores y se crearon las bases inferiores del Juventud Independiente para tener un semillero propio de futbolistas jóvenes, con la idea de que que años más tarde fueran pilares para sostener al equipo que aún pertenecía en la tercera división.

El equipo siguió funcionando así los siguientes tres años, con ayuda de la comunidad para salir adelante y darle oportunidad a los jóvenes de la localidad. En 1997, las elecciones de alcaldes y diputados llevaron a Romeo Barillas al mando de la comuna de San Juan Opico, quien tenía como parte de sus proyectos apoyar al equipo.

Como arquitecto para esta obra, Barillas confío en la capacidad y el trabajo del técnico salvadoreño Ramón Sánchez, que recién terminaba su vínculo contractual con el Arcense de la segunda división.

La llegada del míster también estuvo en entredicho, pues según él mismo comenta, la dirigencia de la gente de Ciudad Arce le quedó debiendo seis mil colones y Sánchez analizó profunda y lentamente trabajar como técnico de nuevo, para evitar esta penosa situación.

“Para ser sincero, yo no quería estar más como entrenador porque me habían faltado el respeto y me habían defraudado los dirigentes porque no alcanzamos el ascenso en un torneo previo”, declaró.

Sin embargo, confió en las palabras del nuevo pope de Opico y comenzó a trabajar con un grupo de jóvenes para hacer llegar al equipo a la segunda división profesional en el cual trabajó durante diez años.

Esto supuso un cambio de sede y a partir de ese año el Juventud Independiente se trasladó al complejo deportivo de la localidad, que a pesar de estar ubicado en las afueras de la ciudad, permitía mayor comodidad para los aficionados y mejor infraestructura para albergar mejor a la afición.

Sánchez llamó a sus hombres de confianza como Henry López y Carlos Asprilla y a los dos años de trabajo, el equipo llegó a la final de la tercera división, pero la perdió ante el España Adesse. No obstante, un año más tarde alcanzaría el pase a la segunda división.

Llegaron extranjeros de la talla de Rodrigo Lagos, Fainor Viáfara, Carlos “el Nene” Escalante, Carlos Asprilla entre otros, y el equipo tenía el perfil de favorito para la campaña 2004-05. Se coló en las semifinales de la liga de plata, pero fue eliminado ante el Coca Cola.

No fue hasta la temporada 2006-07 que alcanzaría su primera final en la segunda división. Fue ante el Nejapa que comandaba Carlos “el Cacho” Meléndez que ya había ascendido al Coca Cola un año antes. Los de Opcio perdieron esa final (2-3) y también la serie de repechaje ante el Vista Hermosa.

En esa misma campaña, los dirigidos por Ramón Sánchez llegaron hasta las semifinales de la tercera edición de la Copa Presidente al caer eliminados ante el Once Municipal, equipo que posteriormente alzaría la copa. Estas buenas actuaciones le valieron al míster para hacerse un hueco como auxiliar técnico de Vladan Vicevic en el Chalatenango y posteriormente terminó siendo el técnico principal del conjunto norteño para el Clausura 2008.

“Estos diez años que he tenido con el equipo han sido realmente especiales para mí. Hemos sufrido, llorado, celebrado y gritado”, recordó con grata memoria Ramón Sánchez.

Entonces, para el Clausura 2008, llegó Jorge Ábrego para hacerse cargo del equipo y con la misma base de jugadores llegaron a otras dos finales consecutivas en la segunda división.

Ambos los disputaron ante el Balboa y tras perder el primero (1-2), ganaron el segundo (2-0), pero perdieron en el tercer juego (1-0) y en la repesca contra el San Salvador, al que vencieron 3-1, los de Opico llegaron a la primera división.

Pero el Juventud Independiente solo estuvo una temporadas en primera división. En el Clausura 2009 terminó en último lugar en la tabla acumulada, por lo que tuvo que irse de nuevo a la segunda división, en la que pasó dos años, hasta conseguir de nuevo el ascenso para disputar el Apertura 2011.

Desde entonces, se ha mantenido sin problemas en la liga de privilegio.