Después de las cinco horas y dos minutos, el cuarto partido más largo en la historia de este torneo ante el suizo Stanislas Wawrinka, Djokovic bordó su juego ante Ferrer y declaró poco después sobre la pista, relajado y fresco: "No creo que pueda jugar mejor que hoy. Ha sido uno de los mejores partidos de mi carrera".

Djokovic llegaba a este partido con trece horas y ocho minutos en sus piernas, por las once horas y 19 minutos de Ferrer. Pero la recuperación del serbio después del tremendo esfuerzo ante el compatriota de Roger Federer fue espectacular, mostrándose fresco, con agudeza mental, capaz de variar las direcciones, crecido, y con muy pocos errores no forzados, entre ellos dos "cañas" (golpes con el marco de la raqueta).

Tras esta gran demostración de poderío, Djokovic se enfrentará en la final contra el ganador del encuentro de mañana viernes entre el suizo Roger Federer y el británico Andy Murray. "Quién se puede perder este partido", bromeó el serbio, que a diferencia de su rival en la final tendrá dos días libres de descanso.

Garantizado su puesto de número uno del mundo con llegar a las semifinales, y en una perfecta ejecución de tenis dominante, con misiles en vez de golpes, Djokovic destrozó las fuerzas de Ferrer, que acabará el torneo no obstante como cuarto jugador del mundo. Su dominio en el decimoquinto duelo entre ambos (ahora 10-5 para el serbio) fue brutal, en una magnífica demostración de agresividad y control.

"He jugado un gran tenis, me he sentido muy cómodo en la pista y muy confiado. Sabía de la gran calidad de David, de su gran rapidez y experiencia, y que está en el mejor momento de su carrera. Pero no me fié ni siquiera cuando estaba dos sets a cero y 4-0. Le deseo lo mejor para el resto de la temporada. Ahora lo que quiero es mantener este nivel para disputar la final en este torneo que siempre se me ha dado tan bien", dijo.

Ferrer, a pesar de sus 30 años y 300 días basa todo su juego en el fortaleza de sus piernas, y sabía que para tener opciones de victoria debía prolongar el duelo lo más posible, hacer correr a Djokovic, extenuarle y propiciar sus errores, pero el de Belgrado estuvo sublime ganando 85 puntos por solo 41 de David, al que le faltó la chispa necesaria, y quizás también la garra con la que ganó a su compatriota Nicolás Almagro en la ronda anterior, levantando dos sets a cero.

La ejecución de Ferrer tuvo varios puntos clave. El español no consiguió durante todo el partido obtener ni un solo punto de rotura ante el serbio. Perdió el de Javea siete veces su saque, aunque a veces si mostró una gran agresividad al resto. "Nole" solo perdió siete puntos con su servicio en todo el duelo.

Fue además Novak maestro al rematar un partido claro, limpio y sin problemas para él, al acabar a la primera oportunidad, mateniéndose fresco para el compromiso del domingo, donde tendrá la oportunidad de convertirse en el primer jugador desde el australiano Roy Emerson en 1967 en ganar por tercera vez consecutiva el Abierto de Australia.

Ferrer sale de Australia, como estaba previsto, como cuarto jugador del mundo, con solo dos derrotas en este comienzo de temporada, en 14 partidos disputados, y con 1.465 puntos de ventaja sobre Rafael Nadal, quinto. "Felicitar a Novak Djokovic por su partido y su superioridad. Ahora a descansar y pensar en mejorar mi juego. Un abrazo a todos y gracias!", señaló el español en una red social, rápidamente tras acabar el encuentro.

"Me siento bien físicamente", reconoció también después para aclarar su estado. "El ha sido claramente mejor que yo hoy", añadió Ferrer.