Véliz, seleccionado nacional de la modalidad, afirma que Silva es una persona “sin ética para ser entrenador” y no descarta tomar acciones legales en el futuro ante esta situación.

“Todo comenzó cuando regresamos de Estados Unidos, de la clasificatoria a los Olímpicos (Ogden, Utah, junio 2012). Días después, a nosotros, el equipo de recurvo, nos mandaron una carta en donde el señor Francisco Silva decía que le habíamos faltado el respeto. Nos convocó a todos a decirnos que éramos una m...; me dijo ‘vos sos un hijo de p... que no te interesa nada, lo que estás haciendo es una m... porque para nosotros en la Federación nada es indispensable’”, afirmó Véliz, sobre el primer detonante del problema.

Pero la gota que derramó el vaso y lo que desencadenó la situación se dio tras la ausencia de una semana de los entrenos del atleta, por una enfermedad.

“Me enfermé por una semana. Llevé una constancia médica y él (Silva) dijo que era falsificada y que yo había pagado o hablado con el doctor del INDES para que  me hiciera una constancia falsa; dijo que iba a mandar una carta diciendo que el doctor (Rafael) Morales estaba siendo cómplice de mi juego”, comentó Véliz, quien afirma que las provocaciones por parte de Silva siguieron.

“Y me salió otra vez pedante, grosero, y comenzó a decirle a la gente de la Federación que me iba a quitar la beca. Un día llegué al mediodia y recibí una carta diciendo que me estaban expulsando de la FESTA y que había perdido todo el crédito por haber tenido faltas de respeto anteriores y por haber amenazado de muerte a Francisco Silva, habiendo una denuncia interpuesta en la región central de la PNC”, agregó.

Al respecto, Véliz ha pedido una audiencia tanto con la junta directiva de la FESTA como con el comité disciplinario de INDES, sin éxito alguno a la fecha.

“Revisé los estatutos y dicen que cualquier falta, la comisión disciplinaria es la encargada de juzgar; entonces ese proceso lo violó la junta directiva. Tenía que haberme llamado a mí para exponer mi versión, y ellos lo violaron, me negaron el derecho a expresarme”, agregó.

la amenaza

Ante estas declaraciones, el entrenador Francisco Silva relató su punto de vista de la historia, en el que asegura que Véliz siempre ha tenido problemas de indisciplina. 

“Cuando regresamos del clasificatorio olímpico hice una reunión con todo el recurvo, para corregir  los errores en los que caímos, referentes sobre todo a respeto y conducta. Y es que Miguel degradó a su mismo país en el extranjero. Hablaba que El Salvador es una m...”.

“Ese día les dije a todos que por favor era la última vez que alguien se expresaba así a nivel internacional. A Miguel no le gustó y dijo que yo lo había tratado. Yo nunca dije una mala palabra, nunca grité ni nada”, afirmó Silva, quien concordó en el detonante del problema.

“Días después, Miguel se tomó una semana sabática. Él no dijo adónde iba, yo intenté hablar con él, la gerente también. Se apareció una semana después, y cuando le pregunté que había pasado, me dice ‘estuve enfermo, hecho m...’. Le pregunté por qué no dijo nada y me respondió ‘mirá tigre, voy a ir a medicina deportiva y ahí voy a ver qué hago’. Y se fue. Cuando llega a medicina le extendieron una constancia médica. Y Miguel trae una constancia falsa, porque al día siguiente en la mañana me trae la constancia, con los días exactos de ausencia, por un catarro y síntomas de no sé qué”, afirmó el entrenador, quien no le creyó y lo confrontó.

“Le dije que había hablado con el médico, que el doctor había aceptado su culpa y que iba a presentar de igual forma la constancia a INDES, pero con dicha observación”, agregó.

Fue entonces cuando Silva afirma se dio la amenaza: “A todo esto me llamó la gerente para pedirme unos documentos y tuve que bajar a las oficinas. En ese momento, Miguel les dijo a sus compañeros de tiro que si el hijo de p..., maldito, le llegaba a quitar su beca deportiva de este mes, lo iba a bombasear, ‘porque hasta la pistola tengo lista para ese hijo de p... Y que ni se le ocurra tocarme un centavo, porque ese hijo de p... no se merece que me toque nada’”.

El coach agregó que “ese día por la tarde me llamaron los compañeros de tiro, asustados,  me contaron todo y me dijeron que tuviera cuidado. Pensé que Miguel tenía que estar bromeando. Cuando él vino al día siguiente, lo confronté y le conté lo que pasó. ‘Jua jua jua Silva p..., vos crees todo lo que te dicen. Vos sos bien p... y podés pensar lo que querrás. Yo estoy mal y vos te estás cagando en mí’, me dijo. Le pregunté si sostenía lo que había dicho y me repitió ‘pensá lo que querrás’”.

Al día siguiente fui a poner la denuncia, le conté a la policía lo que me habían dicho, nunca dije que él me hizo la amenaza verbal. Me dijeron que lo iban a investigar, que el caso pasaría a manos de la Fiscalía General (FGR) y que llevaba tiempo. Cuando hice esa demanda, no lo hice por dañarlo a él, sino por salvarme yo”, manifiesta Silva, quien hasta ese momento le contó todo a la junta directiva, quien tomó la decisión final.

la demanda
Sobre la supuesta demanda que Silva le impuso a Miguel, existen versiones contrariadas, ya que el atleta posee una constancia de la FGR en donde no hay registro del caso, pero el entrenador afirma que ese expediente en contra de Véliz está abierto.

“Fuimos con mi abogado a la FGR y me dieron una carta en donde dice que no tengo nada, ningún proceso en mi contra. Entonces ¿cuál es mi delito? ¿Por qué me echaron de la Federación?”, afirma el atleta.

“Con esto mandé una carta a la Federación, exigiendo una audiencia y a todos a los que ellos habían mandado mi carta de despido (INDES, COES, Comité Directivo...). Le pedí a INDES que me ayudara, pero nunca me llamaron”, relató.

Por su parte, Silva asegura que sí existe un proceso en contra de Véliz. “Después que él mandara la constancia que está libre de cargos, fui a la FGR, hablé con el fiscal encargado y me aseguró que existe ese proceso, y me enseñó el expediente. El fiscal me dijo que el proceso se sigue ventilando, pero no se le han puesto medidas de nivel preventivo, porque no ha habido ningún daño hacia mí”.

“La constancia que llevó Miguel es mentira. El mismo fiscal me dijo que lo más probable es  que  la jefa del registro, que brindó la constancia, se haya equivocado y no vio bien”, agregó.