Registrate Foros Promociones
<< 1 | 2 | 3 |4 | 5 | 6 | 7 | >>
El cartel en Puerto Parada, agradecido
por la hazaña de los pescadores futboleros.
Un fan sostiene foto de sus ídolos,
made in EL GRÁFICO por supuesto.
Cientos de ciudadanos de Puerto Parada, listos para brindarles el aplauso.
La armada completa posó para esta foto oficial a bordo de un tráiler y frente a un muelle en la recepción que le hicieron en Puerto Parada, tras clasificarse al Mundial.
Trofeos, medallas, los sacos... Con eso y todo, el protocolo no los mareó.
De vuelta a casa. Medardo Lobos (izquierda) yAgustín Ruiz (camisa azul) salen de Puerto Parada hacia las islas, ya libres de saco, corbata y la presión de los festejos.
En el calor de su casa, Tomás Hernández desempaca sus aperos, alegría, la notoriedad.
PRIMER PREMUNDIAL

La oportunidad llegó poco más de un año después, en junio de 2007, cuando la inédita selección de fútbol playa fue inscrita por primera vez en un Premundial de la CONCACAF por exigencia de la FIFA a su filial cuscatleca.

Tras recibir otra vez el encargo federativo, Cruz se dirigió automáticamente a los ases isleños. Tuve la oportunidad de verlos disputar ese Premundial en Acapulco. Su novatez pesó ante los Estados Unidos (5-9), México (4-6) y Costa Rica (3-4), pero quedó la formidable sensación de que El Salvador tenía futuro.

“Tienen buen equipo, gente joven que en un par de años podría estar en la élite, siempre y cuando les den continuidad; este equipo de ustedes promete”, opinó para EL GRÁFICO uno de sus rivales, el defensa mexicano Francisco Vargas.

“Nos pesa la inexperiencia, eso está claro; pero a pesar que nunca realizamos un juego de preparación internacional, creo que la diferencia con las selecciones que llevan años practicando esta modalidad no fue grande; en serio lo digo, cada vez que jugábamos, mostrábamos una evidente mejoría”, recordó Cruz.

Su desempeño valió para que la Federación de Costa Rica los invitara a la inauguración de una cancha de fútbol playa para su liga nacional, en septiembre. Fue gratificante: El Salvador conquistó un partido en esta modalidad por primera vez en la historia, y también se le unió un artillero, Agustín Ruiz, que realizó todo aquel proceso de preparación pero no viajó a Acapulco.

Siete meses más tarde, Ruiz es uno de los veteranos del equipo, y desde el sábado ingrosó la lista, no menos heroica, de los salvadoreños que se casan.

Cuatro días antes de la boda, tuvimos acceso a los ensayos, a las emociones previas, a las aspiraciones de la pareja. Son jóvenes como cuales quiera otros, humildes y esperanzados; se conocen de toda la vida, lugareños ambos.

Sus rutinas han incluido, al menos una vez a la semana,que Idalia lo apoye mientras Agustín hace de las suyas en La Canchita, una cuadrícula arenosa en la que dos rústicasprometen la gloria o la derrota.

Saliendo de la Canchita, la pareja conversó mucho sobre el futuro, pláticas que durante algunos meses no incluyeron al fútbol como opción. Era lógico: la selección no tuvo acción ni convocatorias desde noviembre hasta enero, y como hombre responsable, Ruiz no podía pensar en otro medio para subsistir que no fuera subido a una lancha.

Otros jugadores de la modalidad pensaron del mismo modo, incluyendo a Cipriano Hernández, joven delantero de 17 años que fue toda una sensación en aquel Premundial; por motivos personales decidió dejar la isla Espíritu Santo para emprender un viaje hacia Estados Unidos, en calidad de indocumentado.

Por eso, a la sorpresa original que supuso la llamada a entrenos y a la novedad de que los jugadores asistirían a otro Premundial, esta vez en Puerto Vallarta y contra los mismos rivales, se sucedió la preocupación. Para empezar, había un nuevo entrenador a cargo, Rudy González; además, incluyendo a Hernández, había cinco plazas vacantes en la alineación.

Pero el sino peculiar de este proyecto obró maravillas nuevamente. Mucho tuvo que ver el optimismo y discurso positivo de González, que un mes antes de zarpar a Puerto Vallarta tenía el atrevimiento de decir: “El objetivo está en llevarnos un pase a la Copa Mundial. Con lo realizado la edición anterior, este grupo se muestra más sólido y estamos contentos con el rendimiento, no somos un equipo novato”.

El tono retador del preparador pronto se difundió como un saludable virus entre los jugadores. Por ejemplo, el portero titular y único capitalino del combinado, Luis Rodas, veterano de Acapulco, descartaba de entrada a los ticos como competencia.

11
meses cumplirá
el trabajo de la selección de fútbol playa en nuestro país. Fue en junio de 2007 que se publicitó apenas
la convocatoria oficial preliminar.

“México tiene en su portero la gran figura y a un par de jugadores, pero tampoco son lagran cosa”, aseguraba este joven de 24 años, activista para la parroquia de Don Rúa. Incluso los recién llegados al grupo se sumaron a esa fiebre de autoconfianza.

“Todos nos ven como de menos por que no tenemos experiencia, pero que esos no nos descarten, los juegos serán a muerte para nosotros”, decía “Ronaldinho”, el mote con el que el grupo bautizó a Elías Ramírez, un delantero de armas tomar que llegó a la selección de puro rebote gracias a un señor al que conoció cuando jugaba en un equipo de la colonia.

“Me dijo que quería que formara parte de un equipo en la segunda división y me llevó a San Salvador por un tiempo. Un día llegó la gente de la FEDEFUT a realizar algunas visorías y me propuso si quería pertenecer a una preselección de fútbol playa.” Eso fue en marzo.

Ramírez se sumó a un ambicioso plan de entrenos que había empezado en febrero, a razón de tres sesiones a la semana alternando en las arenas de la isla de La Pirraya, playa El Espino y la Costa del Sol.

LA OLA DEL TRIUNFO

La noticia corrió como reguero de pólvora. La noche del sábado 19 de abril abrazó a los cientos de habitantes de La Pirraya incrédulos y con un orgullo que les explotaba en el pecho: sus cinco muchachos –Medardo Lobo, Wilber Hernández, Tomás Antonio Hernández, Agustín Ruiz y Roberto Membreño– habían sido parte fundamental en la clasificación a la Copa Mundial, venciendo a Costa Rica, luego de hacer historia 24 horas antes apeando del camino nada menos que a Estados Unidos, alguna vez subcampeón mundial .

“Fue una sensación increíble; todos estábamos emocionados, muchos no podían ni hablar con todos aquellos periodistas porque estaban llorando”, reconocería el técnico al describir los sentimientos de uno de los momentos más grandes en la historia del fútbol salvadoreño.

“A los aficionados al fútbol jóvenes y treintañeros les resultará difícil creer esta noticia. El Salvador va a disputar la Copa Mundial”, fue el comentario de fifa.com. Y entonces vinieron los comentarios de todo el periodismo, las cámaras, los micrófonos, la sucesión de funcionarios y dirigentes deportivos queriendo saludarlos y retratarse.

A su llegada, Puerto Parada se preparó para darles un agasajo mucho más entrañable casi que en olor de multitud.

“Ni cuando quedó campeón el Firpo se hizo tanta bulla”, comparó José Cortez, un vendedor, las sensaciones por las que pasó la zona, una feliz zozobra que no ha terminado, y que se prolongará a la quinta potencia desde el 17 de julio, con el pistoletazo mundialista.

La efervescencia continúa y como parte de ella, el campeón del Apertura 2007 de la segunda división, Atlético Balboa, ya les ofreció trabajo a Luis Rodas, a Elías Ramírez y a Agustín Ruiz.

No está nada mal para los hijos de La Pirraya, de California, de la Espíritu Santo, que con el fútbol sólo pretendían divertirse mientras el mar picaba.

Copyright © 2008 EL GRÁFICO. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, re-escrito, o re-distribuido en ninguna forma. El uso de este sitio implica la aceptación de la Política de Confidencialidad.

Inicio
| Calendario | Fichas | Rivales | Posiciones | Nota | Saluda a la selección | Videos | Galerias