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Águila

Juan Francisco Barraza

25 de Enero de 2013 - San Miguel


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HISTORIA DEL ÁGUILA

El Águila nació el 15 de febrero de 1926 pero como un club social con énfasis en el béisbol. Con el paso de los años se formó un equipo de fútbol de pretensiones amateurs que vestía los colores verde y amarillo y participaba en torneos locales de poca trascendencia.

Luego de un torneo denominado Copa Polar, el equipo se desintegró. No fue sino a principios de la década de los 50, cuando los socios repararon en la popularidad del Dragón, que decidieron darle apoyo a la gestión de un equipo. A mediados de 1956, se tomó la decisión unánime de formar y administrar un conjunto que se dedicara exclusivamente a la práctica del balompié.

La primera intentona fue proponerle a los directivos del Dragón que se cambiaran el nombre por el de Club Deportivo Águila. La respuesta que encontraron fue una rotunda negativa de Miguel Santín y Roberto Paniagua. Entonces, los aguiluchos decidieron formar un equipo bajo su completa responsabilidad. La primera directiva emplumada estuvo formada por Miguel Charlaix, Vicente Carlos Zelaya, José Estrada, Godofredo Lahúd, Ulises Calderón, Ernesto Schaeufler, Óscar Quiróz, Trinidad Perla, Héctor Canales y Leopoldo Paz.

Se definieron los colores del equipo adoptando los actuales naranja y negro para diferenciarse del verde amarillo que utilizaban los equipos de béisbol y baloncesto. Luego, se trabajó para adquirir una categoría federada a iniciativa de Quiroz y antes del campeonato 1956-57 de la Liga "B" (la actual Segunda división) se adquirió la del Alacranes, que en 1955-56 estuvo a punto de bajar a tercera. El presidente del Alacranes, Miguel Sagastizado, aceptó negociar.

LOS TRASPASOS

A iniciativa de Charlaix, se nombró como representante en la negociación al técnico argentino Gregorio Bundio Núñez, quien había terminado su relación con el Dragón. Goyo Bundio llevó consigo 300 colones, y eso pagó el Águila para hacerse de la categoría. La negociación tuvo lugar en la casa del presidente del Alacranes situada frente al hospital San Juan de Dios, de San Miguel, y a principios de agosto de 1956 se hizoel traspaso legal ante los oficios del secretario de la subfederación oriental, Tomás Melara.

Los dirigentes aguiluchos comenzaron a reclutar jugadores del Dragón, el Rácing y el Corona. Para esa época, un jugador ganaba mensualmente entre 30 y 50 colones. El Águila ofreció como mínimo 75 más otras prestaciones como transporte, alimentación y el club social. Jugadores como Esteban "Chato" Blanco, Juan Francisco "Cariota" Barraza, Fito "Gato" Fuentes, Saúl Molina, Manuel Larios (hondureño), Juan Maldonado y Salvador "Caballón" Hernández, dejaron las filas "mitológicas" para vestirse de anaranjado y negro. Juan Antonio "Maquinita" Merlos llegó del migueleño Rácing.

A Barraza no le quedaba otra que aceptar, debido a que era el motorista en los juzgados de Chinameca y del directivo aguilucho y juez de la ciudad, el doctor José Estrada padre, quien prácticamente le ordenó firmar con el Águila.

Saúl Molina estaba entrenándose con el Dragón y antes de que iniciara el torneo fue convencido para integrarse al Águila. La dirección técnica se le encomendó al argentino Agustín Noriega, quien había venido a El Salvador procedente del equipo chapín Guatemala Deportiva. Jugó con el Sonsonate y después se hizo técnico.

Una situación delicada se dio cuando una orden federativa estableció que los jugadores de las selecciones nacionales no podían jugar en equipos de segunda división, lo que tocaba los casos de Barraza, Fuentes, Molina y Hernández, que no acataron la resolución y fueron suspendidos por un año. Sin embargo, siguieron dentro del plantel recibiendo su salario mensual.

Así, el primer año de Águila en la Liga Mayor "B" fue sin sus nuevas contrataciones. Por gestiones del directivo Óscar Quiroz, se logró que la sanción se rebajara a seis meses. Con las limitaciones, Águila se inscribió en el torneo 1956-57 de la Liga "B", y comenzó a construir su mística, con un dato especial. En la zona central jugaba el Águilas F.C., de Santa Tecla.

La dirigencia emplumada había pedido el cambio de nombre de Alacranes por el de Club Deportivo Águila, pero el 21de agosto de 1956, la FEDEFUT, en el Acta n.º 30, tomó la decisión de inscribir al equipo migueleño y registrarlo como Club Deportivo "A" para diferenciarlo de su homónimo tecleño. El primer partido oficial jugado por el Club Deportivo "A", en el fútbol federado, fue ante el Titán, el 14 de octubre de 1956 en San Miguel, con un resultado de 2-2. "Maquinita" Merlos fue el anotador de los goles y terminaría como el mejor del equipo, con 14.

En su primer torneo, el orgulloso combinado migueleño ganó tres partidos, empató cinco y perdió seis. Anotó y recibió 29 goles.

Entre 1959 y 1991, el Águila fue sin duda el equipo más consistente de la liga mayor de El Salvador; en ese lapso de 31 años ganó 10 títulos domésticos, uno de la CONCACAF, y en otras seis ocasiones fue el subcampeón del torneo.

El Águila nunca pasó más de tres años sin alcanzar al menos el segundo puesto, pero después de eso llegaron días oscuros para la institución migueleña, ya que entre 1992 y 1999 no llegó ni si quiera a una final.

En el siglo XXI trajo una época feliz y a la vez fugaz: tres títulos en tres años, una Copa Presidente y un plantel que sabía cómo ganar los partidos difíciles renovaron el prestigio de la institución.

Pero esos éxitos recientes no le dieron al Águila el mismo protagonismo del pasado; ése intenta rescatarlo la presente generación de jugadores aguiluchos, que desean conectar su presente con un pasado brillante, el de un club que llegó a la primera división de la nada, y de inmediato fue campeón.

LOS INICIOS

En 1958, el Club Deportivo Águila tuvo una buena campaña en la Segunda división: jugó dos emocionantes partidos finales contra el Atlético Constancia (que después fue bautizado como Alianza) para ganarse un boleto en la liga mayor.

En San Miguel, un 20 de junio de 1958, los naranjas dominaron el encuentro de ida 2-0 con dos goles de Juan Antonio "Máquina" Merlos; y en lavuelta, siete días mástarde en el estadio Flor Blanca (hoy, Jorge González), un empate 0-0 definió la serie a favor de los orientales.

El Águila no necesitó un período de adaptación en primera división, y en su primera temporada quedó campeón salvadoreño. El equipo ya traía una base importante, con un ataque armado con Merlos, Juan Francisco Barraza y Saúl Molina. Conrado Miranda asumió el rol de técnico, y con incorporaciones como la del tico Fernando Jiménez, de San Miguel no sólo salió un campeón, sino que fundó una dinastía y ganó cuatro de las siguientes seis ligas.

El más legendario de esos jugadores fue sin duda "Cariota" Barraza, a quien Miranda recuerda de esta manera: "Era excepcional. Le pegaba al balón como los dioses, ponía la pelota adonde quería. El suyo era un chut impresionante. Él era mi compañero, yo estuve con él hasta en su entierro. Él era bromista y llevadero; sencillo y humilde, porque no tenía mayor preparación".

Molina asegura que el primer Águila de la Liga Mayor, que ganó cuatro títulos en cinco años, merece respeto: "Era un equipo completo. Al atacar, formaba 3-2-5; al defender, bajaban Bonilla, Molina yRocabruna, para un 3-5-2. Barraza tenía un gran remate. Una vez contra el FAS hubo saque de meta a favor de ellos, y Kattán Cubas despejó bajo. Juan la agarró a unos 20 metros del arco, y tiró. Kattán se agachó, y dejó que la pelota pasara a la meta. Más tarde se justificó: La bola iba zumbando; de todos modos, iba a ser gol."

LA ÉPOCA DORADA

Los últimos años de los 60 y toda la década del 70 fueronlos mejores para la afición aguilucha; en 1968, se dio uno de los cierres de campaña más dramáticos en la historia del fútbol nacional. En el tercer torneo en el que se implementó el sistema de cuatro vueltas, a falta de tres juegos el FAS (42 puntos) y el Águila (41) sostenían un cerrado duelo por el liderato. En la antepenúltima jornada, un 3 de noviembre en el estadio Barraza, se llevó a cabo "la final",un encuentro peleado, que ninguno pudo dominar en un primer tiempo de 0-0.

En el minuto 77, Moisés "Pecho de mono" González, el puntero izquierdo migueleño, marcó el tanto decisivo; el Águila ganó 1-0, y a la semana siguiente amarró el campeonato.

En 1972 llegó un equipo que hizo historia: "el Kínder de Barraza"; se trataba de un grupo de jóvenes jugadores que estaban al mando del entonces entrenador naranja Juan Francisco Barraza. Pese a su inexperiencia, lograron consagrarse campeones de liga, y dejaron una base para lo que vendría después.

Para 1975,Conrado Miranda, el antiguo jugador-técnico del Águila, volvió a San Miguel, y fabricó un equipazo con la base de 1972. Estaban Ademir Barbosa, "Macora", "Luigi" Rivas, Díaz Luco, Polío, Pinho, "el Pelé", "el Pecho de Mono","el Cisco" y Félix Pineda. Todo un lujo. Estos le ganaron al Alianza la primera final que se disputó en el estadio Cuscatlán, en 1976, en un partido lucido en el que la afición naranja gritó tres goles a todo pulmón.

El plantel repitió la vuelta olímpica en 1977; esta última campaña se recuerda porque en la semifinal el Universidad de Carlos Marcaró bailó al Águila 3-1en la ida de las semifinales, pero luego los migueleños remontaron 5-1 en la vuelta. En las finales, los emplumados superaron con mucho esfuerzo al Once Municipal de Ahuachapán.

En los 80, la afición migueleña vivió dos fiestas más: en 1983 con Barraza en el banquillo por última vez y en 1988 bajo el mando del chileno Hernán Carrasco, en el cierre delas carreras del "Pelé" Zapata y la dinastía de los Coreas.

Los títulos del Águila en torneos cortos llegaron en 1999, 2000 y 2001 gracias al aporte de entrenadores rioplatenses. Primero fue el argentino Hugo Coria el que condujo al equipo a dos triunfos en finales frente a un mismo rival: el Municipal Limeño.  En 2001 fue el uruguayo Saúl Rivero el arquitecto de la celebración; ese Águila campeón tenía como base al arquero Gómez, el central Mayén Meza, el volante Amaya del Cid y el goleador Mauro Nunes.

Una perla más en el palmarés emplumado llegó en el Clausura 2006, cuando el equipo negrinaranja, dirigido por el serbio Vladan Vicevic, derrotó nada menos que al FAS en tiempo extra, por 4-2.

El último título emplumado fue el conseguido en el Clausura 2012, al ganar 2-1 al Isidro Metapán en la final. El Águila era entonces dirigido por Víctor Coreas, quien en 1983 también se había coronado como jugador negronaranja, siendo el octavo futbolista que lo logra en el medio salvadoreño.

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