"Esta Copa sirvió para que jóvenes como Mayén y Menjívar tomarán impulso en la selección."

Marta Alvarenga
Tras haber ganado el tercer lugar en la Copa Centroamericana UNCAF 2013, la selección nacional dio por iniciada oficialmente la etapa bajo el mando de Agustín “la Chochera” Castillo, en donde lo principal es que se consiguió el objetivo de clasificar a la Copa Oro, con un grupo que todavía puede aportar más.
 
Si bien es cierto que para muchos, un tercer lugar no deja un buen sabor de boca, especialmente si vemos el nivel del resto de selecciones (véase la sorpresa de Belice por ejemplo), que nunca fueron abismalmente superiores a la nuestra, creo que para el poco tiempo que tuvimos de preparación no se hizo un mal trabajo; por el contrario, se dejó una prometedora esperanza que “Chochera” pueda hacer crecer a este grupo, sobretodo a los jóvenes. 
 
Esta Copa también sirvió para que muchas promesas de nuestro fútbol  como Miguel Granadino, Gerson Mayén y Richard Menjívar tomaran impulso en la selección nacional y tuvieran una notable actuación, que les valga futuras convocatorias al grupo.
 
Sin embargo, como en toda competición, dejó también entrever algunas de las debilidades de nuestra selección, por ejemplo el escaso poder ofensivo (dos goles en cuatro partidos), uno de los puntos en donde el estratega peruano tiene que trabajar más. 
 
Hay que recordar que éste solo es el inicio de un nuevo proceso, que faltan aún más jugadores que pueden aportar más y que por diversas causas no estuvieron en este torneo. La Copa Oro será el siguiente test para saber si este grupo está para dar más.