Es hora que los dirigentes se pongan los pantalones y pongan orden en algo tan simple como un balón oficial.
Misael Alfaro
Panelista de Gente de Primera
De local, una pelota de una marca; de visita otra; y al tercer juego, si no se es local, otro balón. Cualquiera que no haya jugado podría decir que todas son iguales, pero   es que uno nota el cambio al patearla o atraparla.

Ya es hora de planificar un fútbol profesional. Es hora de que los dirigentes se pongan los pantalones y pongan orden en algo tan simple como un balón oficial. Lo digo porque lo sufrí como jugador y también porque varios futbolistas lo comentan, pero por temor a represalias no lo hablan, y los comprendo.

Hago un llamado que quizá no pese porque sé que hay otros intereses, pero hay formas de poder empezar a cambiar la forma de este fútbol, ya que  en el área centroamericana las otras ligas sí tienen un balón oficial.

Démosle a los que dan el espectáculo (los jugadores) las armas necesarias para  poder jugar con mayor comodidad. Veo que arreglamos canchas, camerinos, luces, butacas, baños, pero también debemos dar una mejor imagen futbolera cada día de juego.

Si no es así, entonces que los equipos tengan la variedad de pelotas con las que se juega en la mayor; al menos 10 o 20 pelotas de cada marca sería un gran gasto, pero al menos se trabajaría cada semana con la pelota a utilizar.