MADRID, ESPAÑA. El mercado de invierno en el fútbol europeo cerró sus puertas dejando atrás un revoltijo considerable, en el que mercadotecnia (David Beckham), polémicas (Balotelli o Llorente), lesiones (Rossi) y urgencias (Diego López) restaron protagonismo a los ceros colocados a la derecha de un euro.

El ejemplo más sobresaliente de este baile de fichajes atípico, marcado en cierta medida por la crisis, lo protagonizó el rostro más codiciado y fotografiado del fútbol mundial, el del rubio David Beckham.

La huella de este futbolista inglés de 37 años y como agente libre está ahora en París, tras su periplo en Los Ángeles. El PSG lo ha contratado hasta final de temporada, a razón 800 mil euros por mes.

El regreso de Beckham a Europa ha llegado a silenciar el gran fichaje del mercado invernal, con el gran desembolso (40 millones de euros) del mismo París SG por el brasileño Lucas Moura.

Pero no solo la mercadotecnia encarnada por Beckham vino a revolver un mercado en el que los clubes del París SG y el Anzhi ruso (35 kilos por el brasileño Wiliam) han efectuado las mayores inversiones.

También el presunto represaliado Fernando Llorente, el delantero campeón de Europa y del mundo con España, cambia Bilbao por Turín. La Vecchia Signora, la Juventus, ya tiene preparada la camiseta de Llorente a partir de la próxima campaña y sin desembolsar un solo euro.

Si el caso Llorente -suplente desde hace meses- ha sido polémico, el controvertido italiano Mario Balotelli aterriza en el Milan tras abandonar el Manchester City, en uno de los movimientos más exóticos de final de enero y más caros (el traspaso podría haber alcanzado los 20 millones de euros).

El mercado de fichajes ha seguido renglones tan poco habituales que hasta un club, el Fiorentina, ha pagado 12 millones de euros por un gran jugador pero que lleva año y medio lesionado, el italiano Giuseppe Rossi.

El Villarreal se desprende de su delantero estrella, Rossi, quien regresa a Italia con el honor de haber protagonizado el traspaso de mayor cuantía efectuado en España y, además, desde un club de la segunda división.

Entre tanta novedad, el Real Madrid se apuntó a este tótum revolútum invernal tras la lesión de Iker Casillas, su guardameta franquicia.

El club madridista lanzó sus redes hacia Sevilla, para contratar con carácter de urgencia a Diego López, quien ya debutó el pasado miércoles en la Copa del Rey frente al Barcelona.

El holandés Wesley Sneijder, del Inter al Galatasaray, el francés Nicolas Anelka y Moussa Sissoko son tres de las estrellas que cambian de residencia, aunque la mecha para la traca final de este zoco de futbolistas la encendió el Arsenal.

El club londinense cerró su apuesta -12 millones de euros tienen la culpa- por Nacho Monreal, el jugador del Málaga que se suma a la nutrida representación española en la Premier.