No nos amilanamos ante un rival con jugadores de mayor abolengo, quienes juegan en niveles mayores.
Misael Alfaro
Gente de Primera
Además ganó aprendizaje de un ritmo diferente ante una selección que quizá no esté pasando su mejor momento. Sin embargo,  es ese nivel y tren de juego es el que debe aprender, el “pressing” en la mitad de cancha, el traslado de balón y la seguridad en la posesión por mucho más tiempo son partes fundamentales, pero que  hace falta manejarlos con mejor cautela y disposición .

Hubo tramos más que interesantes como cuando pasamos por las bandas la velocidad y la técnica que manejan por el perfil izquierdo Darwin Bonilla y Monteagudo; y por la derecha, los desbordes de Andrés Flores.

Me gustó también el trabajo defensivo por momentos, y cuando se equivocó tuvimos esa gran noche de Dago Portillo, quien tapó cuatro o cinco tiros a gol cantados.

Lo mejor de todo es que no nos amilanamos ante un rival con jugadores de mayor abolengo, quienes juegan en niveles mucho mayores a los nuestros. A veces pudo ser el sistema de juego, pero eso hay que dejárselo al profe Castillo, quien es maestro en ello. Dejemos que él le dé forma a la selección nacional y en unos meses veremos quizá un estilo propio de juego que le dará envidia a muchos.

Muchachos, confíen en el trabajo y sigan adelante, nosotros desde acá confiamos en ustedes, así que a meterle con todo el amor por el azul y blanco de todos los salvadoreños.