El Águila ha perdido los tres partidos del actual Clausura 2013. Está en el grupo del fondo con el UES y el Marte, que tampoco han sumado hasta la fecha. 
 
Sin embargo, lo del Águila se nota más por el abolengo del equipo y porque en rara ocasión liga tres derrotas al hilo; al menos no tanto como sus acompañantes.
 
Si se revisa la nómina de los migueleños es el 95 por ciento de la que terminó el Apertura peleando por los primeros lugares e incluso peleando por un lugar en la final. El único que falta es Osael Romero, quien recaló en el Alianza luego de terminar contrato.
 
Muchos piensan que la baja del volante es la causa principal del mal momento del Águila. Es probable que sea uno de los motivos principales, pero creo también que es labor del técnico modificar para que los que están cubran ese hueco o buscar un sustituto, ya sea entre los nacionales o los extranjeros.
 
No hay duda que Romero es uno de los futbolistas más en forma en este momento (ya lleva dos goles con el Alianza), pero creo que una institución como el Águila no puede quedarse a eso. 
 
La dirigencia migueleña está en un momento delicado, pues no solo se enfrentan a la mala racha sino también a la posibilidad de hace otras modificaciones en el plantel si las cosas no mejoran.  
 
Además, las declaraciones de los jugadores luego de los partidos dejan entrever que la interna no está tan armoniosa como debería, y si eso no se compone, los resultados seguirán en contra hasta un punto en el que la situación se puede volver insostenible.
 
El Águila necesita una revisión completa para que comience a ganar para sus aficionados.