La selección nacional sufrió una dura derrota el pasado miércoles en su partido amistoso ante su similar de Paraguay. Tal y como sucediese en la Copa de Naciones, la selección de Agustín Castillo demostró varias falencias, sobre todo en la zona ofensiva, lo cual demuestra en general que el peruano tiene mucho trabajo que hacer de cara a la Copa Oro.

Paraguay tiene una selección fuerte, con mucha historia y con futbolistas que militan en algunas de las ligas más importantes del mundo. Es el tipo de rival que la selección necesita para mejorar y sobre todo elevar su nivel.


El marcador parecerá muy abultado, pero hay que tomar en cuenta, además de la superioridad del rival,  que el grupo todavía está en su proceso de adaptación a la idea de un nuevo director técnico, a pesar de haber disputado ya un torneo oficial, gracias al eterno dilema de la falta de continuidad en la azul.

Si bien es cierto que la selección quizás pudo hacer más en Asunción, creo que este amistoso debe servir por una parte para que Castillo haya observado más a los jugadores y se haga una idea de lo que hace falta por mejorar, de cara a futuras convocatorias.

Pese a la derrota, creo que el duelo ante Paraguay debe marcar una línea de fogueos venideros de ese nivel, que son los que  la selección necesita, para que vaya aprendiendo. Estando fuera de las eliminatorias,  hay que buscar equipos o selecciones mayores que supongan un reto para los nuestros.



El duelo ante Paraguay debe marcar una línea de fogueos venideros de ese nivel.