Jornadas como la de hoy son un distractor para las tensiones a las que la realidad nos somete.
Óscar Reyes
Periodista de EL GRÁFICO
Entre los sinsabores sociales, políticos y económicos que de unos años para acá puede dejarnos la cotidianidad, aparece como oasis en el desierto un miércoles futbolero. Champions por un lado, liga mayor por otro, los amantes del fútbol nos regocijamos ante una tarde-noche que, como mínimo, nos mantendrá pendientes de los informativos deportivos o de las redes sociales para constatar resultados, cuando no pegados al televisor degustando minuto a minuto de los partidos que más nos interesen (a los que tenemos la fortuna de trabajar de ello o a los que, más suertudos aún, tengan el día libre).
Desde el Real Madrid-Manchester United en el Santiago Bernabéu hasta el Alianza-UES en el Cuscatlán (destaco este porque probablemente sea el último que concluya de la jornada salvadoreña), el día está cargado de encuentros de fútbol intensos, con distintos niveles de calidad distintos, pero cada uno con matices particulares que los vuelven interesantes.
El Madrid-Manchester será uno de los mejores partidos del año, cuyo resultado no dejará a nadie indiferente. Luego tenemos la liga local, con un Firpo-FAS que reviste gran importancia por la rivalidad entre ambos; un Once Municipal-Marte que marcará la ruta a segunda o la de la resurrección canaria; un Metapán-Águila que dejará al perdedor en crisis; un Santa Tecla-Juventud cuyo ganador se perfilará como revelación y un Alianza-UES que por el hecho de que compitan los albos estará en boca de todos. Sólo por unas horas, deje de pensar en sus finanzas, libere al hincha que lleva dentro y disfrute.