La selección perdió, pero esta derrota deja grandes lecciones, las cuales no podríamos medir con rivales del área.
Emiliano Pedrozo
Gente de Primera
Los que ven el fútbol con la espalda dirán otra vez que Paraguay está última en Sudamérica; eso es verdad, pero este equipo citó para un partido  accesible, según decían, a lo mejor que tiene,  jugadores de primer nivel, algunos con más de un Mundial en sus espaldas.

También ponemos como argumento para resaltar la derrota que los guaraníes tuvieron menos días para preparar este partido que nosotros;  es cierto, pero ellos tuvieron más tiempo juntos ya en Asunción, es un grupo que tiene una gran cantidad de partidos, pasando por los diferentes niveles.

La selecta funcionó bien los primeros 30 minutos, tuvo circulación de balón, orden defensivo y ocasiones en las que pudo ponerse en ventaja. Después del gol paraguayo todo fue cuesta arriba, pesó demasiado el oficio de los locales. Aún con un escenario donde nos vimos muy mal por momentos, se pueden sacar cosas positivas, más individuales que colectivas, la confirmación de varios jóvenes que nos darán satisfacciones en el futuro.

La selección perdió, pero esta derrota nos deja grandes lecciones, las cuales no podríamos medir con rivales del área, hay que capitalizarlas y seguir apostando por estos enfrentamientos donde el jugador crece mucho. Hay que tener paciencia y dejar trabajar.