Esta semana, en entrenos del Atlético Marte y del UES, tuve la oportunidad de conocer casos de jugadores que tuvieron sus primeros minutos en la primera división: el volante por derecha Daniel Cartagena con los marcianos y con los pumas el portero David Aguilar y el zaguero Jonathan Jiménez.
 
El primero de ellos ha tenido un comienzo difícil, pues luego de tener sus primeros minutos en casa del campeón Isidro Metapán sufre de una lesión que lo apartaría  de las canchas por mucho tiempo. Mientras que Aguilar y Jiménez jugaron pese a que no estaban dentro de lo planificado por el técnico Jorge Ábrego, sino por inconvenientes con los uniformes de otros compañeros.
Y los universitarios, quizá por el tema de tener un plantel corto en el que no hay quienes ocupen las plazas de extranjeros, podrían hacer debutar este domingo ante el FAS a Sergio Rubio, otro joven reservista.
 
No está mal poner atención a los jóvenes en nuestro fútbol. Probablemente ninguno de los mencionados logre el protagonismo de otros en este mismo año, pero no sabemos hasta dónde pueden llegar: fijos en sus equipos, seleccionados nacionales o legionarios. Esperemos, por su bien y del país, que los nuevos valores que los equipos incorporán a la liga mayor lleguen muy alto, que tengan la perseverancia y el coraje para ser los mejores pese a lo complicado que puede ser llevar de la mano asuntos como, por el ejemplo, el estudio.
 
El único pero es la edad. Tienen entre 19 y 20 años, tiempo en el que ya deberían tener mayor participación en el circuito mayor.
 
En Europa, a los 20 años, algunos ya son parte del primer equipo de los grandes clubes.