El Águila no ha perdido por gran margen, pero sus cero puntos en la tabla prenden las alarmas entre su afición.
EDITORIAL
EL GRÁFICO
El Águila enfrenta esta noche un gran reto en la etapa inicial del torneo Clausura 2013. Tras dos jornadas, dos derrotas y cero puntos, visita al Isidro Metapán, actual campeón, dolido porque también sufre de inicio flojo y con toda la mística encima de jamás haber perdido partido alguno en el estadio “Calero” Suárez ante el gigante de oriente. El Águila tiene en contra su presente y su pasado, y multiplicará sus problemas sin encadena la tercera caída en tres fechas.

El calvario aguilucho se volvió más amargo el pasado fin de semana, cuando el Alianza lo despachó en el Barraza con gol de Osael Romero, justo al jugador que la directiva naranja dejó ir, justo quien el año anterior fue estrella e ídolo del fútbol migueleño, justo quien les regaló su último título.

Pese al escenario deprimido del fin de semana, el Águila no perdió sólo por un jugador, pero la ausencia de Osael pronunció su falta de peso en la media cancha, mal que padece desde hace varias temporadas. Los popes aguiluchos buscaron tapar sus goteras con fichajes internacionales, pero estos no cumplieron con la expectativa, al menos hasta ahora.

Esta noche, en Metapán, se enfrentarán además a otro ex Águila, el goleador Nicolás Muñoz, quien fue líder de su ataque y pieza clave para ganar el Clausura del año pasado. Este también cambió de camiseta por problemas con la directiva.

Tanta polémica alrededor de este equipo no ha tocado el puesto del entrenador. Víctor Coreas ha sabido alcanzar un equilibrio en la cancha, con una marcada base de futbolistas nacionales. Sus antecedentes lo respaldan, pero hoy ante el Isidro Metapán deberá exprimir todas las fuerzas de su plantel para lograr un resultado que no han logrado ni las mejores versiones del Águila en el último cuarto de siglo. Si hay un día oportuno para vencer la maldición del “Calero” es hoy.

Pero el Isidro Metapán también necesita ganar tras una escandalosa derrota en Opico, y esto asegura que el reto del Águila será tan o más duro que antes.