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BARCELONA, ESPAÑA. El asistente técnico del Barcelona, Jordi Roura, ha destacado que a pesar de que los problemas que podía acarrear el horario poco habitual ante el Getafe (6-1), disputado a las doce del mediodía, el partido ha sido "una fiesta" y sus jugadores han estado "francamente extraordinarios".

"Quiero dar las gracias a la afición. Se tiene que resaltar de forma especial, porque ha sido una gran fiesta en un horario poco habitual, hemos tenido la oportunidad de ver que había muchos niños y ha sido un día bonito", ha dicho Roura tras el choque.

En este sentido, Roura ha evidenciado su satisfacción por la actuación de su equipo, porque "tras partidos de selección duros y el cambio de horario, podíamos tener problemas. Pero los jugadores han estado a un nivel francamente extraordinario".

Hacía casi medio siglo, desde 1965, que el Barcelona no jugaba en su estadio al mediodía, un horario que "a pesar de que todo ha ido muy bien y hay que estar contentos por el resultado, sigue siendo un horario poco habitual", ha dicho Roura.
"Pero, como todo el mundo, estamos sujetos a los horarios que nos mandan y jugaremos cuando nos digan", ha insistido el técnico, que ha admitido que el cambio "se nota un poco, pero los jugadores desde el minuto uno han competido de forma altísima".

Especialmente se ha rendido al chileno Alexis Sánchez, que se ha estrenado como goleador en Liga: "Estamos felices por él. Estamos encantados con su trabajo, su actitud, es un chico querídisimo en la plantilla y últimamente estaba desafortunado.
Ha hecho un buen gol en la primera y eso le dará más confianza".
También ha elogiado a Iniesta, por su "naturalidad y cómo convierte en fácil el fútbol, algo que le hace más grande", así como a Song, que "ha hecho un partido francamente extraordinario".

Por último, ha asegurado que la sustitución de Carles Puyol se ha debido únicamente "por precaución", debido a un golpe en la rodilla "que no tiene más importancia", y ha confirmado que miembros de la secretaría técnica del club se desplazarán mañana a Nueva York para reunirse con el técnico Tito Vilanova, quien se somete allí a un tratamiento para superar su enfermedad.